“Tu primera sesión de psicoterapia: 7 cosas que nadie te dice”

Ir a terapia psicológica es una decisión importante y valiosa. Muchas personas dan este paso cuando se sienten abrumadas, pero también hay quienes llegan con dudas o nervios porque no saben qué esperar. Si es tu primera vez, probablemente te estés preguntando: ¿qué voy a decir?, ¿me juzgarán?, ¿funcionará para mí?

Tranquilo(a), es normal sentir incertidumbre. Este artículo te ayudará a comprender mejor cómo es el proceso, qué puedes esperar en tu primera sesión y algunos consejos para aprovecharlo al máximo.


1. No necesitas tener un “gran problema” para ir a terapia

Existe la idea equivocada de que solo se acude al psicólogo en una crisis muy fuerte. La realidad es que la terapia también sirve para conocerte mejor, trabajar tu autoestima, mejorar tus relaciones, manejar el estrés y crecer personalmente. No tienes que esperar a tocar fondo para pedir ayuda.


2. La primera sesión es principalmente de evaluación

Durante tu primera cita, el psicólogo querrá conocerte: tus motivos para acudir, tu historia personal y cómo te has sentido últimamente. No se trata de un interrogatorio, sino de un espacio para comprender mejor tu situación y establecer juntos los objetivos del proceso.


3. No estás obligado(a) a contarlo todo de inmediato

Compartir experiencias personales puede ser difícil, sobre todo si nunca lo has hecho antes. Ten en cuenta que puedes avanzar a tu propio ritmo. Nadie te presionará a hablar de algo para lo que aún no te sientas listo(a). La confianza se construye poco a poco.


4. El psicólogo no te juzgará

Uno de los grandes beneficios de la terapia es contar con un espacio seguro, confidencial y libre de juicios. El psicólogo está ahí para escucharte, comprenderte y ayudarte a encontrar alternativas, no para criticarte.


5. Es normal sentir nervios o incomodidad

En tu primera sesión puedes sentir vergüenza, ansiedad o incluso quedarte en blanco. Esto es totalmente normal. Conforme avances en el proceso, lo habitual es que esas sensaciones disminuyan y te sientas cada vez más cómodo(a).


6. La constancia es clave para ver resultados

Es común querer cambios inmediatos, pero la terapia es un proceso. Con la práctica, el compromiso y la constancia, notarás avances significativos. Recuerda: no se trata de “soluciones mágicas”, sino de un camino de autoconocimiento y transformación.


7. Puedes hacer preguntas a tu psicólogo

No tengas miedo de preguntar sobre el proceso: cómo trabajarán, cuánto tiempo puede durar la terapia o qué esperar en las siguientes sesiones. La comunicación abierta es parte fundamental de una buena relación terapéutica.


Conclusión

Ir a terapia por primera vez es un acto de valentía y autocuidado. No necesitas tener todas las respuestas ni saber exactamente qué decir; basta con dar el primer paso. Recuerda que el psicólogo está ahí para acompañarte, no para juzgarte.

Si estás pensando en iniciar este camino, permítete vivir la experiencia. Tu bienestar emocional lo vale.

“Si estás considerando iniciar terapia, agenda tu primera sesión y da el primer paso hacia tu bienestar”).

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